martes 17 de noviembre de 2009

Gimme some truth



En Gimme some truth, John Lennon trata de zafarse de políticos chovinistas, hipócritas cortos de vista y prima donnas de corbata. El espíritu de esta canción conecta perfectamente con APTC, la Asociación Pro Transparencia de las Cuentas Públicas.

El objetivo, que cualquier ciudadano pueda acceder a las cuentas de la Administración. Tu firma es fundamental para presentar una proposición de ley suscrita, al menos, por 500.000 electores. Estoy segura de que lo conseguirán.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Creation


Darwin, en el momento de la revelación

Estoy deseando que llegue a España Creation, el biopic de Charles Darwin. Mientras tanto, paso el rato leyendo sobre este peculiar científico. Al parecer, no sólo era aficionado a describir "especies raras" sino a probarlas. En la Universidad de Cambridge perteneció al "Club del gourmet", un grupo adicto a las rarezas alimentarias como la carne de búho. Resulta igualmente chocante su aversión a la sangre, a pesar de su vena naturalista... Que recibiera como regalo una montaña por su 25 cumpleaños y que casi fuera rechazado por la forma de su nariz.

La vida se encarga de arrancarnos la fe demasiado pronto (solo hay que contemplar el juego del ratón y el gato para convertirnos en unos monos desnudos).

Pensándolo bien, eso es todo lo que quiero ser: un mono desnudo en un árbol.

miércoles 16 de septiembre de 2009

El síndrome del doctor House


El doctor House, en pleno ataque de ansiedad

Primera confesión: Últimamente mi salud de hierro se ha "doblado" como las cucharillas del mentalista Uri Geller. Segunda confesión: En contra de las juiciosas recomendaciones de amigos y familiares, me he dedicado a emular al doctor House en internet. La culpa la tienen todas esas páginas llenas de ávidos "cibercondríacos" en busca de respuestas. Al fin y al cabo, siempre quise ser detective... ¿Qué tiene de malo interrogar a un par de síntomas para detener a una lumbo ciática con pasaporte ruso?

Tercera confesión: Los voltarenes, diclofenacos y diazepanes están mucho mejor guardados en el cajón de las medicinas. Ahora entiendo por qué la atención primaria es efectivamente "primaria" y está únicamente basada en la más rudimentaria administración de fármacos. Cuarta y última confesión: ¿A alguien más le parece sexy el doctor House?

martes 28 de julio de 2009

El extraño caso de Berlusconi y las treinta tumbas fenicias



Agatha Christie desenterraba cadáveres en el jardín. Alfred Hitchcock los escondía en un motel. Silvio Berlusconi, simplemente, duerme sobre ellos. O para ser más exactos, sobre treinta “supuestas” tumbas fenicias.

Naturalmente, puede que estemos ante una fanfarronería más de El Cavalieri. Pero no ante una cualquiera. La comunidad científica ya se frota las manos. Aunque de momento, las únicas catas arqueológicas conducen hasta el dormitorio presidencial. Allí no se discuten temas de Estado, ni hay un teléfono rojo que conecte con La Casa Blanca. Ni siquiera queda tiempo para comprobar la presencia de micrófonos secretos. Allí se hace lo que se tiene que hacer y se fanfarronea mucho, como en los mejores bares de alterne.

Es la queja recurrente de muchos hombres influyentes: el servicio ya no es lo que era. A las prostitutas de lujo como Patrizia d’Addario les da por jugar al “watergate” y grabar las conversaciones de sus clientes, previo pago del semanario L’Expresso. El material resulta perfecto para ilustrar las páginas de la prensa seria, que siempre agradecen un buen escándalo sexual. Ésta vez sin embargo, la noticia puede acabar en la prestigiosa Historia National Geographic o convertida en una tesis doctoral. Y eso, hablando del señor Berlusconi, ya es todo un logro.

Me pregunto cómo eran exactamente los fenicios, además de consumados navegantes. Es posible que cuando desembarcaran en el Mediterráneo sólo les preocupara colar sus mercancías –maderas de cedro y suntuoso tejidos de púrpura—al mejor precio. Estaban muy lejos de imaginar que más de 2000 años después un “sufeta”, como llamaban a los altos funcionarios, bailaría desnudo sobre sus tumbas.

No importa lo duro que trabajes, los barcos que construyas o que provengas de una civilización “enrollada”, capaz de poner en contacto a Oriente y Occidente. Al final de los siglos, nadie recordará que inventaste el alfabeto consonántico ni que soñaste con alcanzar la vida eterna, perfectamente embalsamado y rodeado de tu mejor ajuar. Te habrás convertido en una anécdota de alcoba más con la que despertar el interés de una matrona de lujo.

Al fin y al cabo, muchos hombres poseen un yate atracado en Córcega, una top model como esposa y hasta un equipo de Fórmula 1, pero ¿quién tiene treinta tumbas fenicias en el jardín de atrás?


martes 21 de julio de 2009

Periodistas y osos hormigueros



Al parecer, el homo sapiens periodista está en peligro de extinción. Los venta de periódicos baja en picado y el que puede colar un artículo a 20 euros se considera afortunado. Al final, como decía el bueno de Darwin, el éxito o fracaso tiene que ver con la adaptación al medio.

Aunque no todos tienen las mismas armas... El oso hormiguero es un claro ejemplo. Además de destacar por su torpeza y lentitud, el pobre es condenadamente miope y apenas distingue una autopista de un camino comarcal. Yo, que además de dedicarme a generar contenidos tengo un buen pack entre miopía y astigmatismo, quizás esté condenada a sufrir el mismo destino.

Espero que me salve mi agudeza. Y no estoy hablando precisamente de la visual...

viernes 17 de julio de 2009

El espíritu de Lisbeth Salander




Venganza, amor filial y arrepentimiento salpican el último culebrón del consistorio zaragozano. La protagonista es B.T.S., una joven de 24 años acusada de difundir fotos personales del concejal del PP Sebastián Contín en Internet. Una historia sin más relevancia, si no fuera por la identidad que inútilmente tratan de esconder sus iniciales.

Como desvela la prensa aragonesa B.T.S. es hija de la estrella televisiva de los 70, Mari Cruz Soriano, e hijastra del alcalde de Zaragoza Juan Alberto Belloch. Su gran error fue utilizar Internet para ridiculizar a Sebastián Contín, concejal del PP célebre por su oposición visceral.

Todo comenzó el pasado mes de noviembre, en pleno escándalo por la factura millonaria de los muebles para el edificio del Seminario. Al parecer, la imputada se sintió “dolida” ante las duras críticas vertidas por la oposición.

No debió costarle mucho dar con el blog personal del edil. Con la previsible estampa del Pilar en la cabecera, Contín se presenta como “el concejal más joven del PP”. Una especie de “Kennedy” de la política local, eternamente sonriente en su foto de perfil. La misma sonrisa que, imagino, se transformó en un rictus al descubrir una serie de comentarios altamente inflamables.

La cosa no se quedó ahí. Como una consumada hacker, logró acceder a unas fotografías privadas que Contín tenía en su cuenta de Facebook. Un material que pasó a ilustrar un nuevo blog, bautizado con el descriptivo título de “Comadreja”.

Una trama digna de Millenium

Fotos personales y comentarios hirientes aderezan una historia a la medida de Lisbeth Salander, la peculiar detective de Millenium. Al personaje de Stieg Larsson sin embargo no se le habría escapado un detalle fundamental. La línea del ordenador personal desde el que salieron los correos está a nombre de Belloch. Un error de bulto que reduce el asunto a un simple arranque pasional, pero que el Grupo de Delitos Tecnológicos no está dispuesto a pasar por alto.

Aunque el titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Zaragoza ha decidido el sobreseimiento del caso, la curiosidad es mucho más difícil de archivar. Al fin y al cabo, las historias que tratan de pasiones humanas son las más fascinantes. Ésta en concreto deja pequeñas las intrigas de la política local, hechas de plenos y Exposiciones Internacionales, para rozar el thriller policíaco. También tiene cierto aire a telefilme de domingo, con la hija perfecta de fraternidad americana que desciende a los infiernos por un desliz.

Lo confieso: nada me conmueve más que el afán protector de un padre. Aunque el verdadero foco de atención de esta trama son los movimientos de guerrillas en la Red. No podemos verles, detrás de cada foro se esconde un Bin Laden en potencia. Políticos, estrellas de Hollywood y ciudadanos de a pie siguen con sus vidas mientras cientos de arsenales (fotografías familiares y vídeos bochornosos) esperan el mejor momento para ser descargados.

Lo virtual no es menos terrorífico que lo real. Y muchos están empezando a comprender, incluidos un padre y su arrepentida hija, las imprevisibles consecuencias de quedar atrapados en la pegajosa tela de araña de Internet.

jueves 25 de junio de 2009

El infinito y más allá


Ilustración, Marc Johns

La otra noche, tomando unas cervezas, comenzamos a divagar sobre el maravilloso absurdo de una pelota -la tierra- flotando sobre el espacio. Para mi interlocutor, la idea de infinitud se le antojaba inabarcable. A mí me sucede justo lo contrario, me da miedo encontrar límites al final del camino. En esta vida o en la inmensidad del universo.

Prefiero pensar que todo continúa en un espacio infinito, lleno de universos paralelos. O por qué no, que las cosas son aún más absurdas de lo que pensamos. Y que a pesar de Mahoma, la Biblia y los sagrados evangelios, el mundo está controlado por un conejo que fuma en pipa.